16 Introducción a Celos vengan desprecios

Autores:
Erika Calle, Matt Coe, Isabelle Gueits y Olivia Matto

 

Resumen

«Celos vengan desprecios», la sexta novela escrita por Mariana de Carvajal y Saavedra, fue escrita durante el siglo XVI, o, el nombre más reconocible, el Siglo de Oro. Dentro de esta novela, Narcisa, la protagonista, es una mujer hermosa e independiente que es constantemente deseada por los hombres de la historia. Ella fue criada por su padre con sus hermanos. Hay varios hombres atraídos por ella e intentan conquistar su amor. A Narcisa no le atrae un hombre que descaradamente trata de defender su honor. El hombre, don Duarte, quería a defender el honor de Narcisa asegurándose que los demás no se aprovechen de ella. De esta manera el hombre actúa cómo el héroe de la vida de Narcisa. Aunque hay muchos hombres que desean a Narcisa, ella está satisfecha estando sola, pero debido a los roles sociales, sabe que eventualmente necesitará encontrar un esposo. Hay dos hombres, Arnaldo y Duarte, que cantan sus canciones a Narcisa para conquistar su amor y Leonido que también la quiere a conquistar.

Dentro de la novela, Celos vengan desprecios, hay tres hombres que tratan a conquistar el amor de Narcisa. El primer hombre que aparece en la novela se llama el Conde Leonido. La relación entre Narcisa y Leonida está relacionada por el desamor que Narcisa tiene por Leonido. Aunque Leonido sabe que Narcisa no lo amas, él va a la quinta de Narcisa para confrontar a Narcisa para el desdán que ella tiene a él sabiendo que él lo ama a ella. El segundo hombre que aparece en la novela se llama el Duque Arnaldo. Narcisa y Arnaldo está relacionada por la violación que iba a tener lugar en un bosque. Los eventos que ocurre en el bosque entre Narcisa y Arnaldo estaba parte del plan de Arnaldo para aprovecharse de Narcisa para que ella tiene que casar con él. El tercer hombre que aparece en la novela, se llama don Duarte. Don Duarte y Narcisa son relacionada por la ayuda que Duarte da a Narcisa cuando Arnaldo trató a violar a ella en el bosque. Duarte siguió a Arnaldo en el bosque y cuando él vio lo que iba a transpirar entre Arnaldo y Narcisa, Duarte fui a pelear con Arnaldo para que él no viola a Narcisa. Duarte teme que ella lo rechace como rechaza a todos los demás y la admira desde lejos.

Al final de la historia, ella termina eligiendo estar con Duarte porque defendió su honor de manera anónima sin exigir su amor a cambio, como lo habían hecho los demás. Esto era atractivo para ella, porque era la primera vez que sentía que un hombre realmente se preocupaba por ella y no solo estaba tratando de impresionarla. Cuando Narcisa eligió a casarse con Duarte, ella le ofreció a Leonido su prima, Clori, la mano para el matrimonio. Esta es su forma de resolver su batalla de amor por Narcisa dentro de la sociedad en la cual ellos viven.

 

Temas

Durante el Siglo de Oro y los años en que vivió Mariana de Carvajal y Saavedra, las mujeres no tenían un rol dentro de la sociedad más que servir a los hombres. Estas normas y regulaciones de los dos sexos, fueron impuestas sobre la humanidad bajo la dirección de la Iglesia Católica. En esa época, según la Iglesia Católica, las mujeres tenían que ser como las mujeres en las historias dentro de la Biblia. Uno puede ver el control que la Iglesia Católica tenía sobre la sociedad y la creación del paradigma patriarcal dentro de las escrituras de Fray Luis de León, Fray Juan de la Cerda y Alfonso Martínez de Toledo.

En La perfecta casada, escrito por Fray Luis de León, las historias de la Biblia son usadas para hablar sobre las mujeres y sus roles para mantener un matrimonio perfecto. Por ejemplo, la mujer tiene que ser “apacible y dulce en su hablar” pero en manera “discreta” por la razón que las mujeres fueran creadas para el beneficio de los hombres y por eso ellas no sólo sirven para “[guardar] la casa, sino también para que consuelen y alegren; para que en ella el marido cansado y enojado halle descanso y los hijos amor y la familia piedad, y todos generalmente acogimiento agradable” (León 5). Según Fray Luis de León, la mujer está restringida a ser más quien cuide de su marido, los hijos y la familia porque las mujeres deben ser cómo las mujeres de Abraham y David, hombres poderosos según la Iglesia Católica. A la misma vez que “Dios” ordenó a las mujeres a quedarse en casa para cuidar su marido, sus hijos y su familia; Dios, debajo de la Iglesia Católica, ordena que las mujeres estén cubiertas en casa mientras los hombres estén fuera de la casa, o en el público (León 8).

Otro texto que apoya la idea de que las mujeres son para el encerramiento mientras los hombres son para el público (León 8), es el texto del Fray Juan de la Cerda que se llama Vida política de todos los estados de mujeres. Su razonamiento tras decir que el sexo masculino es más dominante que el sexo femenino está basado en la Iglesia Católica y la historia de “Adán y Eva” (de la Cerda 336). De acuerdo con Fray Luis de León y Fray Juan de la Cerda, las mujeres tienen obligaciones con su marido y su familia. Para Fray Juan de la Cerda la sociedad y la creación del paradigma patriarcal son reguladas por las leyes establecidas por Dios (de la Cerda 472).  Según la sociedad creada en España, las leyes impuestas por la Iglesia Católica son centrales en la separación de los dos sexos y en mantener la idea de que el sexo masculino es más principal, o dominante, que el sexo femenino.

En la novela, «Celos vengan desprecios», la sexta novela escrita por Mariana de Carvajal y Saavedra, escrita en los 1600s, o el Siglo de Oro, hay muchos elementos del paradigma patriarcal. Por ejemplo, Narcisa tiene que seguir a un hombre para defenderse de ella (Carvajal y Saavedra). Narcisa no le gusta eso y siempre hay hombres tratando de ganar el amor de ella. Otro elemento del paradigma patriarcal aquí fue que una vez que los hombres terminaron su pelea por amor, se dieron la mano y, para terminar de hacer las paces, Leonido pide la mano de la prima de Narcisa en matrimonio. A estos hombres no les importaba lo que querían las mujeres, solo les importaba lo que ellos mismos querían. En esta época, una mujer es considerada la responsabilidad de un hombre, incluso de los padres, hermanos, esposos, tíos y más. Tomar a una mujer como esposa era como un negocio. En esta transacción, el Conde compró el perdón al precio de una esposa que le tocaría cuidar bien. En esta novela, no hay elementos de celos entre las mujeres, pero hay elementos de celos con los hombres. Narcisa siempre tiene que rechazar a los hombres que quieren el amor de ella y algunas veces ella tiene una actitud grosera con ellos.

Un tema importante en la novela es el cristianismo. Debajo de la ley de Milán, el cristianismo era una religión que después del Edicto de Milán era una religión aceptable para parcticar en el país. Por eso hay muchas ideas que pueden ser practicado en una forma abierto en la religión del cristianismo. Con la ayuda del paradigma patriarcal y cómo las mujeres estaban sometidas a la sociedad patriarcal, la castidad de la mujer es algo que ellas no pueden perder antes del matrimonio. La pérdida de la castidad de la mujer resulta en la pérdida de honor de la mujer; esta pérdida de honor de la mujer no se relaciona con la pérdida del honor del hombre en su familia. Según el texto de Fray Juan de la Cerda, en el libro de Génesis, “cuán hermosas eran las hijas de los hombres, se casaron con ellas, de lo cual se vino a encender el mundo con el fuego de tantas torpezas que le pareció a Dios convenir apagarle haciendo la tierra un mar. De ver Sansón a Dalida vino a casar con ella contra la voluntad de sus padres y de su pueblo y contra la ley de Dios tenía establecida, de donde sucedieron mil desastres” (de la Cerda 472). Bajo la Iglesia Católica uno puede ver que las mujeres destruyen la imagen de los hombres; a la misma vez las mujeres son cómo espejos dentro de su familia y cómo la sociedad puede ver a ellos (de la Cerda 472). En la novela, Narcisa era la imagen de su familia y cuando un hombre, Arnaldo, trató de desflorarla, el nombre de su familia corría peligro. Ella tenía que resolver el problema en frente del juzgado para ganar su propio honor y el honor sería de su nombre relacionado con su familia. Pero, aunque el hombre intentó ir a destruir el nombre de ella, Narcisa sería la única persona entre ellos dos que sufriría humillación en la sociedad en la que ellos viven. Debajo de  esta sociedad, las mujeres no tienen autonomía, y deben ser obedientes a los hombres en su vida y no pueden pedir su castidad antes del matrimonio según las leyes impuestas por la Iglesia Católica.

 

Bibliografía

Cerda, Fray Juan de la. Vida política de todos los estados de mujeres. Preparado por Enrique Suárez Figaredo, Lemir, vol. 14, 2010, pp. 1-628.

Gómez-Vozmediano, Miguel Fernando. «La heráldica del poder: los emblemas de la nobleza española. Realidad y ficción.» Memoria y Civilización, vol. 20, 2017, pp. 111–146.

León, Fray Luis de. La perfecta casada. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2003. 

López Poza, Sagrario. «Signos visuales de identidad en el Siglo de Oro.» Compostella Aurea. Actas Del VIII Congreso De La AISO, vol. 1, 2011, pp. 61–94.

Vives, Juan Luis. Instrucción de la mujer cristiana. Traducción de Juan Justiniano, introducción, revisión y anotación de Elizabeth Teresa Howe, Fundación Universitaria Española y Universidad Pontificia de Salamanca, 1995.

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